Se termina una excelente temporada de verano en Cantabria, con muchos días de buen tiempo para navegar.

Aunque siguen viéndose algunas  mañanas bonitas,  la actividad náutica se va reduciendo a la pesca y la vela de fin de semana.

Empiezan las mareas gigantes y más frecuentes los cielos grises y los vientos de oeste con chubascos.

Los trabajadores del sector aprovechan para coger unos días de vacaciones merecidas después de tantas presiones  y  esfuerzos por tener los barcos a punto. En invierno ya se harán reparaciones de envergadura más tranquilamente.

Los usuarios analizan los punto fuertes y flojos de sus barcos: quizás es tiempo de plantearse cambios, reparaciones o mejoras. Quien ha comprado barco recientemente ya sabe en que acertó y en que se equivocó.

Algunos visitarán los salones náuticos de La Rochelle o Barcelona, para ver novedades o decidir nuevos proyectos.

Los que guardan sus barcos en naves de invernaje, quedan tranquilos hasta la próxima temporada, Y quienes los dejan pasando el invierno a flote, tendrán que estar un poco mas pendientes de amarras, toldos y limpiezas.

El recuerdo de los buenos chapuzones en familia, la pesca de un bonito,  la cerveza del chiringuito con amigos o los fuegos artificiales mantendrán viva la ilusión de «salir con el barco» el próximo verano.